El ojo del Barracuda: Hollow Barrels

El barracuda, tras una visita a un mercadillo de segunda mano, os dejo su historia:

"Hola Jolis, este Sabado en un mercadillo de segunda mano, cual fue mi sorpresa al ver una foto de una ola de Barcelona , al lado de otras de Puerto Escondido, Uluwatu, Joel Parkinson... , todas las fotos son de sus viajes, es una chavala gallega muy enrollada y a parte de vender ropa de segunda mano ahora saca su propia marca HOLLOW BARREL, esta afincada en Barna.

Te paso unas fotos de su stand y marca, gran autenticidad las etiquetas de las tallas en XL, L , M, y su conversion a medidas."

Saludos


BARRACUDA






http://hollow-barrel.blogspot.com.es/?m=1

Angela is a Lonely Surfer…

Las playas llenas de surfers radicales, rubios, tatuados, sucios... Realizando sus triquiñuelas habituales... de dónde salen estos malditos... De repente una silueta aparece en la cresta, como salida de la nada y empieza un baile. Un baile bailado al ritmo hawaiiano, con espiritualidad, tranquilidad, esperando a que la línea deslizadora vaya llenándose de agua, para que su tablón, cual espada afilada, glasee el espacio vital acuático.

Cuando Ángela surfea su longboard, el aura de los surfers radicales cambia de color, se quedan congelados ante la figura erguida. Sus hang-five, los obliga a morder la espuma.

Y es en esa suavidad surfística dónde reside la sabiduria de entender el mar, las olas, la naturaleza y a uno mismo.

Ángela es armonía en puro estado y las olas le acompañan en su caminar acuático.

Ya le gustaría a muchos surfean como lo hace Ángela.

Ángela is a Lonely Surfer.

P.D: Los acertijos son la esencia de la respiración.



¡¡¡¡Sálvese quien pueda!!!!

He encontrado este video, observar el momento del segundo 00:37 al 00:40, y en general todo el video. Es una pasada, a muerte. ¿Eso es surf? Los valores, los principios... Todo por el retrete.



Y desde otra perspectiva aquí: (todavía estoy en estado de shock):


El miedo a experimentar.

Me veo en la obligación, desde este blog de un humilde surfista del Mediterráneo, a hacer una mención importante al miedo a experimentar (no me refiero a substancias psicotrópicas ni nada similar), me refiero al miedo a entrar a probar olas que parecen pequeñas, pero que a su vez parecen surfeables.

Para muchos de vosotros (sobre todo, los que viven en regiones con tradición de olas y surf), puede paraceros extraño el tema que argumento, pero nada más lejos de la realidad, en el Mediterráneo o juegas así o no surfeas ni un día.

¿Que sucede, si vas a una playa y ves algo menos de medio cuerpo, rompiendo con exquesitez perfecta? Entrarías o no en el agua, esa es la cuestión. Después de tantos años arreglándomelas en el Mare Nostrum, mi filosofía y la de muchos otros es la siguiente, bien sencilla: Hay que tirarse, probarlo, si funciona, ya estamos deslizando, si no tira, pues nada; para casa hacer tareas domésticas o leer libros.

Aquí os expongo, mi teorema, con una primera foto; ¿entrarías aquí?

  


Es extraño, pero entramos y mirad el resultado, más de cerca:







En fin todo un submundo, lleno de arena, donde está el socabón, la misma contradicción, pero éramos sólo tres personas en el agua... Cosas del Mare Nostrum.

Los discípulos de la decapitación.

Leyendo, comprendiendo y admirando con perplejidad espontánea, sobre el surf en el Mediterráneo, he llegado a la conclusión (y ya van 3.000 conclusiones iguales), que la población en general echan veneno por su cabeza. Pero no es un veneno normal, es el veneno de la poca capacidad de comprensión, de la abrasión social (que coño... voy a echarle la culpa a la crisis, como hace todo el mundo...). Vamos a por faena:

Punto número uno: El Mediterráneo es un pantano gigante, las olas perfectas se crean por los vientos correctos. Periodo diez, aquí te puede traer olas perfectas, pero con el viento incorrecto, tendrás que volver a casa, ponerte un video de Mundaka o Hawaii y surfear con la imaginación.

Punto número dos: En el 90% de veces surfeamos mentalmente, olas pequeñas de una perfección exiquisita, es normal ver aglutinados en la orilla a los surfistas, surfeando mentalmente, orilleras super perfectas.

Punto número tres: "Si hubiera nacido en Australia, South Africa, Hawaii, Brasil o EEUU, sería profesional del surf..." Típica frase que se escucha en toda la costa mediterranea europea. Lo que no saben, es que hasta en esos lugares todo cuesta un esfuerzo, igual que encontrar trabajo o trabajar doce horas diarias. Cosas de surfistas con complejos.

Punto número cuatro: Si eres de una zona con olas y con tradición surfera, vienes por la zona mediterránea a trabajar ten en cuenta dos cosas: preparate para ver previsiones que no se cumplen y para cuando no tienes previsiones sin saber porque, te darás el baño de tu vida. Y tráete la tabla o comprate una, es cuestión de fe surfear.

Punto número cinco: Disfrutad del mar y de la vida. Porque cuando muráis, lo haréis con lo puesto. Creo que en el cielo o en el infierno no hace falta traje de neopreno, parafina, invento, tabla, escarpines, quillas... Y toda la movida.

Punto número seis y el más importante: Si puedes irte a surfear a una costa con olas mejor que mejor. Aunque después siempre se vuelve. Uno es de donde es.

Saludos y buenas olas