La Fluctuación Mental

La huída que genera el surf, o el simple echo de aprovechar el deporte como  ansioliticos temporal, confluye de manera aplastante en el proceso mental abierto. Hasta un servidor tiene, lo que se conoce como "mono", cuando la practica del surf deja de existir, por un periodo corto o elevado de escasez de olas, lesiones, novias o todas las tonterías y memeces que hemos inventado los humanos (especie avanzada = y una mierda). Es decir, que nuestro ansiolítico preferido deja de hacer efecto. A tal efecto, tal defecto. Pero realmente estamos en un proceso de desacuerdo mental absoluto, de la vida que llevamos, de nuestra propia insatisfacción más absoluta, quizás, del miedo a la soledad. Los humanos tendemos a la huida o a la reacción-acción o tendemos a maltratarnos unos a otros. El surf es un disfraz muy bien utilizado por las grandes multinacionales internacionales, que mueven el culo por dinero o por yo que se qué. En fin, una reflexión, con final... Coge tu tabla, tu idea, tu ilusión y lucha con fuerza por tus creencias, olvida todo lo que hacen todos los demás, simplemente entra al mar y deslizate. La vida es corta para el que genera y proyecta, tediosa y larga para el que destruye, critica o daña el alma de sus congéneres. Salud.




Chicho. A lonely surfer

Dicen que donde los boludos esconden el ancla, las hiedras se ensalzan, en expresiones espasmóticas ásperas. Glassy, que te vi, glassy que me deslicé. Como por arte de magia, mi gran amigo Chicho, currándose un glassy de esos que te hacen soñar, y aunque no lo créais, los glassys mediterráneos son únicos e incomparables. Mi amigo Chicho es un lonely surfer glass.


El otro camino

El síndrome de la percepción irreal, de tus odios y frustraciones internas. Convaleciste de tus errores, repartiste de tu saciedad, la persona sin límites limitados por sus extremidades. De donde la reacción inhibida reaparece como relámpago en mano. Allí donde se perdió el sentido común, la paciencia y la compresión. Aquí y ahora, ejecuta tus pensamientos, destruye los parámetros aprendidos, rompe tus moldes o complejos, alza tus manos y acaricia el viento. El viento, sabio silbido que te habla en silencio y absorbe tus pensamientos. Líquido mental deslizante.

La Esencia. Joyuu Inside Our Soul.

En los viajes ancestrales, ya contuve la visión líquida que nos ofrece nuestros océanos puros. Muchas veces confundimos los surfaris con encontrar la ola perfecta, sin embargo, mi obsesión siempre ha sido encontrar a las personas perfectas. Esos compañeros, que te muestran, te enseñan y aportan sus conocimientos para tu propia proyección personal. Y más, cuando todo fluye de manera sencilla, sin brusquedad. He aquí mi reconomiento personal e inequívoca, que nos acogieron, a mí y a mis compañeros en nuestro viaje ancestral. Gracias de verdad a: Alex (el compositor de la canción que os dejo abajo), Rafa, Mikel, Ainhoa (dale caña, motivación total), Dani y tantos otros que me dejo en el tintero. Ellos comporatieron sus olas, yo desde éstas humildes líneas les regalo mi propio reconocimiento y el de mis compañeros. Todo ésto, resume un surfari a la perfección, con la canción que escribió Alex:

" Tan solo una gota, salvo nuestra sequía y ahora nado por tu alma, en busca de respuestas, más te quiero y no sirve de nada, puta utopía.

Sólo me queda el mar, cabalgando por sus crestas, bla, bla, bla... Me dijo mi sombra cuando me acercaba a tí.

Tan sólo una gota, tan sólo una gota.

Rebotó la vida de mi eco y por más que busco no encuentro el hueco, bla, bla, bla... gota a gota, gota a gota.

Laberinto de agua, laberinto seco."